Los niños con habilidades sociales positivas tienen una mayor probabilidad de salir adelante en la vida. Por eso es tan importante enseñarles desde pequeños a relacionarse sanamente; primero, con las personas más cercanas (en este caso tú y el resto de la familia), después con otros niños de su edad e incluso con una mascota si es que cuentan con una.

Hoy en día podemos ver cómo ha cambiado la crianza, anteriormente era un modelo donde se imponían reglas y había que seguirlas, ahora se busca crear un vínculo más cercano con los niños para brindarles la confianza y seguridad que necesitan para desenvolverse sanamente en el mundo que les rodea.

La crianza actual se ha convertido en un espacio de convivencia y aprendizaje mutuo, donde no sólo los niños aprenden sino también los adultos. Como padres es nuestro deber entender los procesos de crecimiento de los pequeños y que la enseñanza ya no es sólo a través de reglas sino del ejemplo.

Tu hijo es tu reflejo, si te ve relacionarte sanamente él hará lo mismo dentro de su contexto; así que podrá:

  • Jugar bien con los demás
  • Identificar si se siente bien o mal en un ambiente
  • Aprender a compartir, colaborar y cooperar
  • Respetar su turno en las actividades
  • Identificar y expresar sus sentimientos
  • Preocuparse por los demás

Si tu pequeño tiende a aislarse o le cuesta integrarse, procura llevarlo a lugares en los que pueda socializar; reúnete con amigos que tengan niños de la edad de tu pequeño, que te vea feliz cuando tengas un reencuentro con una amistad y cuéntale siempre historias acerca de las consecuencias positivas cuando uno respeta la forma de ser de los demás. No olvides que estas pláticas se reforzarán cuando tu peque te vea hacerlo

Tú puedes ayudar que tu hijo sea más feliz y seguro de sí mismo siendo sociable, con esto le asegurarás un futuro con mayores herramientas para comunicarse y triunfar en todos los ámbitos de su vida.