Uno de los momentos más difíciles de esta etapa es sin duda el de los berrinches, llegamos a escuchar una lista interminable de consejos; nuestra hermana nos dice una cosa y la suegra otra.
Seguramente has escuchado alguno de estos, ¿pero realmente son nuestra mejor opción?
 
Mito Nº1
Reprenderlo y castigarlo por hacer una rabieta.
Realidad:
No es recomendable castigarlos o en su defecto premiarlos, estas acciones pueden fomentar el chantaje emocional.
¿Qué debo hacer?
Si tenían un plan antes de la rabieta lo mejor sería seguir con él y hacerse un tiempo para hablar sobre lo ocurrido.
 
Mito Nº2
Alzar tu tono de voz para mostrar autoridad.
Realidad: 
Responder con violencia ante el berrinche sólo generará más estrés a la situación y prolongará el tiempo de la rabieta.
¿Qué debo hacer?
Mantener la calma es la mejor opción para mostrar control de la situación.
 
Mito Nº3
Ceder a sus exigencias.
Realidad:
Hacer esto sólo refuerza la idea que tiene el niño sobre la manera de pedir las cosas, él pensará que es lo correcto y seguirá repitiendo estas escenas.
¿Qué debo hacer?
 Seguir firme y no ceder es la acción más recomendada, incluso si el berrinche sucede en público.
 
Mito Nª4
Distraerlo para que no sea una gran rabieta.
Realidad:
Mantenerlo ocupado en otros temas puede desaparecer la molestia que origina el berrinche, o bien darte tiempo para conversar con él antes de que la rabieta aparezca.
¿Qué debo hacer?
Expertos recomiendan identificar los signos que alertan un próximo berrinche, una vez detectados, lo mejor es distraerlos con una actividad, por ejemplo: ¡Mira cuántos coches rojos! ¿podemos contarlos todos?
 
Puedes aplicar cualquiera de estos consejos como manera preventiva o una solución, recuerda que la educación de tu hijo solo depende de ti y que cada niño reacciona diferente.