Puede ser un poco preocupante que tu hijo no quiera probar esa comida tan rica que mamá le ha preparado con tanto cariño, sin embargo, debemos comprender que los pequeños tienen periodos en que no tienen hambre o rechazan los nuevos alimentos.

Estas dos situaciones son normales para la etapa de vida en la que se encuentran. Sigue los siguientes consejos y haz que la hora de la comida sea más agradable:

  • Como dicen por ahí, “de la vista nace el amor”, y presentarle los nuevos alimentos o los nuevos platillos en forma divertida, o usando platos y cubiertos con figuras de sus personajes favoritos, ayudará a despertar su interés en probarlos.
  • La paciencia es una gran aliada para integrar nuevas recetas o alimentos a la dieta de tu pequeño.
  • Es normal que en esta etapa tu pequeño se niegue a comer alimentos nuevos porque su cuerpo está respondiendo a un mecanismo de adaptación. No te preocupes, este rechazo lo superará con el tiempo después de haberse familiarizado con los alimentos nuevos.
  • Aprende a escuchar a tu hijo, él sabrá decirte cuándo se siente satisfecho y cuándo quiere más comida; no lo obligues a comer, esto sólo logrará que tu pequeño se sienta molesto cada vez que sea la hora de la comida.

Es un proceso, y como tal, es importante que seas paciente y constante todos los días, ¡pronto verás los resultados!