¿Sabías que los niños pueden contraer de 8 a 10 resfriados y/o gripas en sus primeros dos años de vida? Este número puede aumentar si tu pequeño acude a guardería o estancia, y si tiene hermanos mayores; ya que este tipo de infecciones son fáciles de contraer entre niños que tengan contacto cercano.

Lo mismo sucede con todas aquellas enfermedades infecciosas que puedan ser fácilmente contagiadas por el contacto; por eso es importante que protejas a tu pequeño siempre que sea posible. Toma nota de los siguientes consejos, ¡te serán de mucha ayuda!

¡El lavado de manos es muy importante!

·       Incúlcale a tu pequeño el hábito de lavarse las manos: antes de comer, antes y después de ir al baño (si todavía usa pañal, lávale las manos también); si está enfermo y tiene secreciones nasales, y no olvides lavarle las manos después de cada limpieza nasal.

·       Recuerda que el tallado de manos con jabón debe durar por lo menos 10 segundos; así que pueden cantar una pequeña canción o rima para que no deje de tallarse hasta terminar.

Recuerda que hay objetos personales que no deben compartirse

·       Como botellas de agua, vasitos entrenadores, cubiertos y cualquier otro objeto que tenga contacto directo con fluidos del cuerpo.

Evita el contagio con otros niños y/o familiares

·       Si tu peque tiene alguna infección, lo mejor es que descanse en casa y evite el contacto con otros niños o miembros de la familia.

·       Lo mismo sucede si conoces a alguien más que está enfermo, es preferible que no lleves a tu pequeño para evitar que él se enferme también.

 

Bríndale una adecuada nutrición

·       Recuerda que tu pequeño necesita de diversos nutrimentos para fortalecer su sistema inmunológico.

·       Procura incluir alimentos ricos en vitaminas A, D, C, hierro y zinc; ya que estos pueden ayudar a reforzar sus defensas.

·       Complementa su nutrición con dos vasos de NIDO® KINDER PROTECTUS AVANZADO, que contiene probióticos de última generación científicamente probados, los cuales ayudan a fortalecer el sistema inmunológico de tu pequeño y sus defensas respiratorias, además de reforzar su flora intestinal; ayudándolo a evitar enfermedades comunes como gripas o diarreas.

Con estos consejos, tu hijo podrá estar más seguro y tú mucho más tranquila. Cuéntanos, ¿de qué otras maneras proteges a tu hijo contra enfermedades?