Una de las razones principales por las cuales los niños dan un paso atrás después de haber avanzado en su desarrollo, son los cambios; como ir por primera vez a la escuela, la llegada de un hermanito o cualquier otra situación que le pueda causar estrés.

Si es por un conflicto, entonces habrá que entender que es su manera de decir que algo le pasa, que sólo necesita de tu atención para poder sentirse seguro de nuevo. Pero muchas otras veces, no es necesaria la existencia de un evento crucial para ver a los niños que vuelven a hacerse pipí o que hablen como bebés.

A continuación, encontrarás algunas conductas comunes de estos niños:

  • Regresan los accidentes cuando tu peque ya iba al baño.
  • Ya no puede dormir solo.
  • La oscuridad le asusta a pesar que hace tiempo lograba dormir con la luz apagada.
  • Habla como un bebé.
  • Quiere que le des de comer a pesar de que ya podía llevarse la comida a la boca él mismo.

¿Cómo puedes ayudar a tu hijo?

  • Trata de comprender lo que tu hijo te está tratando de decir o pedir.
  • Evita frases que puedan afectarlo y/o lastimarlo.
  • Juega con tu peque y dedícale más tiempo.
  • Procura no enojarte, a pesar de que las regresiones son pasajeras, pueden durar más tiempo.
  • Si agarrar el biberón de su hermanito, intenta hablar con él tranquilamente, para que pueda expresar su propio sentir y explícale por qué ya es capaz de tomar de un vaso o vaso entrenador.

Tranquila, poco a poco tu peque se dará cuenta que puede obtener tu atención y recibir afecto sin necesidad de comportarse como un bebé.