Después de que los niños aprenden a decir “papá” o “mamá”, la siguiente palabra (no en todos los casos) es “mío”, más o menos a los 18 meses, debido a que el niño comienza a tener conciencia de que puede poseer personas y cosas.

Esta actitud de “egoísmo” no significa que algo esté mal, ni es una cuestión para preocuparse, incluso deberás saber que esta situación aumenta a los 2 años y puede durar hasta los cuatro o cinco años de edad.

Es importante que acompañes a tu pequeño con ciertos comportamientos que le ayudarán a superar esta etapa sin agredir su personalidad ni autoestima.

1.       Enséñale a que puede establecer turnos o prestar.

Para que tu pequeño no sienta que tiene que quedarse sin su juguete para que el otro juegue, invítalo a establecer turnos o a hacer un préstamo, así entenderá que el juguete en cuestión volverá a él.

2.       Juegos en grupo.

Cuando un niño juega siempre solo difícilmente encontrará la oportunidad para compartir. Fomenta que juegue con más niños en casa o en el parque.

3.       Hay cosas de él y otras que son de todos.

Por ejemplo, si tu peque se sube a un columpio y no quiere que lo use nadie más, explícale que ese juego es para todos, que puede estar un rato más y después debe dar oportunidad a otro niño para subirse.

4.       Que no sea una obligación prestar.

Tú no le prestarías tu coche a un desconocido sólo porque te lo pidieran o ¿sí? Pues igual para los pequeños, prestar juguetes apuede ser un acto muy doloroso. Si el niño tiene algún objeto que le tenga gran aprecio, no le obligues a compartirlo.

5.       Sin amenazas.

"Si no compartes, ya no te quiero". Esto sólo afecta la autoestima del niño, mejor háblale sobre lo bueno como: "si lo prestas, podrán jugar juntos".

Aunque haya una predisposición natural a no querer compartir, cuida que el ambiente en casa, la escuela y otros medios influyan de forma significativa en tu pequeño para que en un futuro sea generoso.